El 2025 se proyecta como uno de los años más violentos para la Fuerza Pública en Colombia, con un alarmante aumento en los asesinatos de soldados y policías. Entre enero y mayo de este año, se registraron 80 muertes, un incremento del 135% con respecto al mismo periodo del 2024. En abril, el “plan pistola” del Clan del Golfo, que incita a grupos criminales a atacar a los uniformados, generó 26 asesinatos, uno de los picos más altos. Además, el uso de tácticas como francotiradores y drones por parte de grupos armados, como el ELN, ha intensificado la violencia.
Los datos del Ministerio de Defensa también revelan un repunte en el secuestro extorsivo y otros delitos, reflejando la creciente inseguridad en el país. En particular, el uso de drones para lanzar explosivos ha sido una nueva amenaza para las fuerzas de seguridad, con varios militares muertos a causa de estos artefactos.


