La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) confirmó la medida de intervención forzosa a la EPS Coosalud S.A., adoptada el 22 de noviembre de 2024, por deficiencias graves en su funcionamiento que ponían en riesgo la salud de más de cuatro millones de afiliados. Entre los hallazgos se incluyen retrasos en diagnósticos, fallas en la entrega de medicamentos y un aumento en los índices de mortalidad materna y desnutrición infantil. A pesar de las medidas de vigilancia, Coosalud no cumplió adecuadamente con los planes de mejoramiento, lo que motivó la toma de control de la entidad.
La Supersalud aclaró que su intervención no está relacionada con el informe de la Contraloría, que concluyó la ausencia de daño fiscal en la EPS. Según la entidad, la intervención se basa exclusivamente en fallos operativos y financieros que afectan la calidad de la atención, lo que obligó a tomar posesión de los bienes y recursos de la EPS para proteger a los usuarios y salvaguardar los recursos del sistema.


