Durante un debate de control político en el Concejo de Bogotá, los cabildantes advirtieron sobre la proliferación de centros clandestinos que realizan procedimientos estéticos invasivos sin la debida habilitación, situación que representa una grave crisis de salud pública y pone en riesgo la vida de los ciudadanos.
Los concejales cuestionaron las fallas en los controles de las autoridades distritales y pidieron investigar posibles omisiones que habrían permitido el funcionamiento de dichos establecimientos por varios meses. Además, se propuso modernizar el sistema de inspección mediante la creación de una dirección especializada en vigilancia digital, con el fin de monitorear la publicidad ilegal en redes sociales, identificar los establecimientos ilegales y desarticular las estructuras que operan este mercado.


