Durante un debate en la Comisión del Plan del Concejo de Bogotá, se propuso que el Distrito administre hasta el 95% de la plusvalía urbana derivada de las inversiones públicas de infraestructura. La iniciativa fue expuesta en el marco de los análisis de los PRUMS, proyectos asociados a grandes obras de movilidad que incrementan el valor del suelo en zonas estratégicas. Desde el Concejo se advirtió que estas intervenciones podrían generar hiperdensificación en áreas con restricciones hídricas y sobrecupo territorial. El planteamiento busca que los recursos derivados de la valorización permanezcan en Bogotá y contribuyan al fortalecimiento de las finanzas distritales.


