Con el propósito de reducir las distracciones que generan los dispositivos electrónicos en las aulas, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y la secretaria de Educación, Julia Rubiano, presentaron una resolución que regula el uso de celulares y otras pantallas en los colegios públicos y privados de la ciudad. La medida establece que los teléfonos deberán permanecer guardados, en silencio y fuera de la vista durante las clases y los descansos, salvo excepciones relacionadas con salud, inclusión, emergencias o fines pedagógicos.
De acuerdo con la secretaria de Educación de Bogotá, Julia Rubiano, la regulación también fija límites de exposición a pantallas según la edad y permitirá que cada institución defina su aplicación en el Manual de Convivencia. Cabe mencionar que la decisión hace parte de la política ‘(Re)conectarnos para aprender’, construida con la participación de más de 98.000 integrantes de la comunidad educativa.


