Distintos sectores del Congreso cuestionaron la respuesta del gobierno de Gustavo Petro frente al llamado ‘plan pistola’, una ofensiva violenta atribuida al Clan del Golfo y al Eln que ya ha cobrado la vida de casi 20 uniformados en varias regiones del país. Senadores como Carlos Fernando Motoa y Mauricio Gómez Amín calificaron de insuficiente la acción del Ejecutivo y criticaron al presidente por no pronunciarse directamente sobre los hechos, mientras la violencia se intensifica en departamentos como el Valle del Cauca.
Por su parte, la representante Marelen Castillo calificó los ataques como una “declaración de guerra contra el Estado”, y pidió medidas urgentes para proteger a la Fuerza Pública. Desde el gobierno, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ofreció recompensas por información que permita capturar a los responsables y prevenir nuevas agresiones, reconociendo la gravedad de los actos perpetrados por grupos armados ilegales que han dejado dolor y luto en muchas familias.


