El Ministerio de Defensa Nacional implementó un estricto protocolo de seguridad para proteger a su personal en Bogotá debido al incremento de los asesinatos selectivos en contra de miembros de la Fuerza Pública, producto del “Plan Pistola” del Clan del Golfo. La medida más relevante es la prohibición de usar uniformes fuera del servicio activo, por lo que los policías, militares y empleados administrativos deberán desplazarse de civil. Esta decisión busca reducir los riesgos de ataques a los uniformados, quienes ya han sido víctimas de 35 asesinatos en diversas regiones del país.
Además, el protocolo establece varias medidas adicionales de autoprotección, como la recomendación de cambiar las rutinas de desplazamiento, evitando horarios y trayectos predecibles entre el hogar y el lugar de trabajo. También se prohíbe el uso de uniformes en el transporte público y en motocicletas o bicicletas, buscando minimizar las exposiciones a posibles emboscadas.


