Colombia es el único país de la región que no ha firmado nuevos contratos de exploración y explotación de petróleo y gas entre 2023 y marzo de 2025, lo que podría comprometer la continuidad de su producción energética. Mientras países como Brasil, Perú y Argentina avanzan con decenas de contratos, Colombia se mantiene rezagada, lo que, según la Asociación Colombiana de Petróleo, pone en riesgo la autosuficiencia energética a partir de 2030, con posibles pérdidas fiscales de hasta $40 billones entre 2027 y 2035.
A pesar del estancamiento en la firma de contratos, la ACP proyecta inversiones en exploración por US$740 millones en 2025, la cifra más baja en cuatro años y un 18 % inferior a la de 2024. Estas inversiones estarán concentradas en el Caribe y los Llanos Orientales, pero el gremio insiste en la necesidad de reactivar la exploración en cuencas maduras para evitar un declive estructural en la producción y garantizar ingresos clave para el país.


