El sector salud atraviesa una crisis financiera sin precedentes: las pérdidas de las empresas más grandes del sistema aumentaron 829% en 2024, alcanzando $2,1 billones, pese a que 65 sociedades no reportaron sus estados financieros. Entre las principales ausentes figuran Nueva EPS, Asmet Salud y Savia Salud, todas bajo control estatal. Esta falta de transparencia preocupa, ya que estas entidades cubren a millones de colombianos y su salud financiera es clave para el sistema.
El deterioro también se refleja en el patrimonio negativo de las EPS intervenidas, que pasó de $5,7 billones en 2024 a $10 billones este año. Coosalud, Sanitas y Famisanar concentraron las mayores pérdidas. Expertos y gremios advierten que no entregar información financiera atenta contra el buen gobierno corporativo y dificulta la toma de decisiones frente a un sistema en crisis.


