Una juez penal especializada de Antioquia condenó a 11 años y tres meses de prisión a siete empresarios bananeros vinculados a Chiquita Brands, Banadex y Banacol por financiar al grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia entre 1995 y 2004 en Urabá. La Fiscalía probó que los condenados entregaron 1.700.000 dólares a cambio de protección para sus cultivos y trabajadores, incurriendo en el delito de concierto para delinquir agravado. Además de la pena de prisión, deberán pagar una multa de 7.950 salarios mínimos y quedaron inhabilitados para ejercer funciones públicas por 135 meses.
La investigación reveló que los pagos se realizaron a través de cooperativas de vigilancia conocidas como Convivir, y que estos recursos fueron usados para fortalecer el paramilitarismo en la región, lo que incluyó asesinatos, desapariciones forzadas y la compra de armamento. La Fiscalía resaltó que este caso demuestra cómo sectores empresariales colaboraron con estructuras ilegales en el conflicto armado colombiano.


