El gobierno de Gustavo Petro busca aumentar los ingresos del Estado a través de mayores cargas tributarias sobre los grandes contribuyentes, pero expertos alertan sobre los posibles efectos negativos de esta estrategia. Según la teoría de la curva de Laffer, una mayor carga impositiva puede generar una caída en el recaudo, ya que los contribuyentes, al enfrentarse a impuestos muy elevados, recurren a la evasión o buscan reducir su base tributaria. En Colombia, la tasa efectiva de tributación para las empresas supera el 72%, sumando impuestos nacionales, departamentales y municipales, lo que podría estar afectando la competitividad y la inversión privada, como lo refleja la reciente desaceleración en el desempeño de la inversión.
Aunque algunos exfuncionarios, como Jairo Villabona, argumentan que el problema en Colombia no es la curva de Laffer, sino la evasión fiscal, la realidad es que la presión tributaria sigue siendo alta. El exdirector de la Dian, Lisandro Junco, señaló que si la carga tributaria se mantiene por debajo del 50%, se favorece la confianza de los inversores, pero por encima de ese umbral, como ocurre actualmente, se desincentiva la inversión.


