El dólar continuó su caída en agosto, perdiendo un 1,7% frente a otras divisas, lo que lleva su depreciación anual cerca del 8%. Esta caída se atribuye a factores políticos y económicos, especialmente la incertidumbre en Washington y los cambios en el mercado laboral estadounidense.
En contraste, el peso colombiano se destacó como la moneda más valorizada de América Latina, con una apreciación del 4,2%. Según expertos, este fortalecimiento se debe al flujo positivo de dólares hacia la economía colombiana, impulsado por remesas, turismo y exportaciones.


