Las autoridades colombianas están en alerta debido a la detención irregular de decenas de connacionales en diversos países, especialmente en Venezuela y El Salvador, donde las condiciones de los detenidos son cada vez más críticas. En Venezuela, al menos 39 colombianos están presos en la cárcel de El Rodeo, sin acceso a visitas consulares ni familiares, lo que ha generado protestas y plantones por parte de sus seres queridos. La Cancillería colombiana ha intentado gestionar la situación enviando notas verbales al régimen de Nicolás Maduro, pero las respuestas han sido escasas, mientras los detenidos enfrentan graves condiciones de privación de libertad, como la restricción a solo dos horas diarias de aire libre y el uso de bolsas de tela para cubrir sus rostros.
En El Salvador, más de 130 colombianos también enfrentan procesos judiciales inciertos, lo que ha llevado al gobierno colombiano a gestionar su repatriación. Aunque se han logrado algunas liberaciones, el panorama sigue siendo complejo. En total, hay más de 21,000 colombianos detenidos en el exterior, con altos números en países como España, Estados Unidos y Panamá, lo que ha generado una creciente preocupación por la protección de sus derechos en el extranjero.


