Colombia superó los 2 gigavatios de capacidad instalada en energías renovables no convencionales, lo que refleja los esfuerzos por diversificar su matriz eléctrica. Sin embargo, aún no se cumple la meta del Gobierno nacional de 6 GW antes de agosto de 2026, un objetivo complicado debido a los retrasos actuales y a obstáculos en proyectos clave, especialmente en La Guajira, donde persisten conflictos sociales, problemas ambientales y falta de confianza en los inversionistas.
El sector destacó la importancia del cargo por confiabilidad, un mecanismo financiero clave para las energías renovables, pero advierte que para seguir avanzando es necesario mejorar el entorno regulatorio, impulsar el almacenamiento de energía y garantizar estabilidad para los inversionistas. A pesar de los desafíos, el avance hacia una matriz energética más diversificada se considera estratégico para reducir la dependencia de hidroeléctricas y mitigar riesgos de fenómenos climáticos como El Niño.


