El Índice de Confianza del Consumidor de Fedesarrollo cerró agosto en -2,4%, lo que significa una caída mensual de 7,7 puntos, aunque sigue siendo mucho mejor que hace un año, cuando estaba en -15,3%. La disminución obedece principalmente a un retroceso en las expectativas de los hogares frente a la situación económica y al pesimismo para los próximos 12 meses.
Por ciudades, Cali lideró con un balance positivo de 11,7%, mientras que Medellín y Bogotá registraron los resultados más bajos. En cuanto a compras, la disposición a adquirir vivienda y bienes durables sigue en terreno negativo, y la intención de comprar vehículo cayó a -44,1%.


