El Gobierno de Abelardo de la Espriella abrió la puerta a retomar la aspersión aérea con glifosato para combatir los cultivos ilícitos en Colombia. El Consejo Nacional de Estupefacientes derogó la resolución que desde 2015 mantenía suspendido este mecanismo, en una decisión que tiene en cuenta nuevos pronunciamientos de autoridades estadounidenses sobre los riesgos del herbicida. Sin embargo, la medida no significa que las fumigaciones vayan a comenzar de manera inmediata.
Para reactivar la aspersión aérea todavía deben cumplirse varios requisitos establecidos por la Corte Constitucional. Entre ellos están la elaboración de un Plan de Manejo Ambiental por parte de la ANLA, la consulta previa cuando corresponda y un concepto favorable del Instituto Nacional de Salud sobre los riesgos para la población. La decisión se produce en medio del aumento de los cultivos de coca, que llegaron a 261 mil hectáreas en 2024, la cifra más alta del siglo XXI, según el monitoreo del Gobierno y Naciones Unidas.


