Luego de verificar las condiciones de la gramilla del estadio Nemesio Camacho El Campín y revisar documentación del concesionario y del Instituto Distrital de Recreación y Deporte, IDRD, la Contraloría de Bogotá abrió una indagación preliminar para establecer si existen posibles afectaciones a los recursos públicos. La actuación evaluará el cumplimiento del contrato de concesión, las responsabilidades por el mantenimiento y recuperación del terreno de juego, y las consecuencias económicas de la suspensión o cancelación de eventos deportivos. Además, la Contraloría de Bogotá adelantará una auditoría para revisar integralmente la ejecución de la asociación público-privada, las contraprestaciones económicas para el Distrito y los mecanismos de supervisión e interventoría.


