La Defensoría del Pueblo alertó sobre la persistente violencia contra mujeres sindicalistas en el país, con cerca de 3.400 casos documentados en las últimas décadas. El informe revela un patrón de amenazas, agresiones de género e incluso violencia sexual contra lideresas, en un entorno donde ejercer el sindicalismo sigue siendo de alto riesgo. A esto se suma que solo el 36% de participación en estos espacios corresponde a mujeres, lo que evidencia una brecha que no cede. El llamado de la Defensoría del Pueblo es urgente: sin garantías reales de seguridad, el liderazgo femenino en el mundo laboral continúa bajo presión.


