El empleo en el sector agropecuario del país creció apenas 0,8% en la última década, al pasar de 3,66 a 3,69 millones de trabajadores, según cifras del Dane. Aunque el agro concentra el 15% de la población ocupada, el envejecimiento de la fuerza laboral, la automatización, la variabilidad climática y el bajo interés de los jóvenes han frenado su crecimiento. Es así que expertos señalan que no se trata de menos empleo, sino de una transformación del trabajo rural, que exige mejores condiciones de vida, conectividad y seguridad para atraer nuevas generaciones.


