Con el segundo decreto expedido durante la emergencia económica, el Ejecutivo definió un nuevo cobro a las empresas generadoras de energía, que deberán transferir el 2,5% de sus utilidades al Fondo Empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos para respaldar la estabilidad del sistema eléctrico. El pago se realizará en dos etapas durante 2026 y se complementa con un aporte en energía por parte de las generadoras hidráulicas, equivalente al 12% de lo comercializado en bolsa. El Gobierno señaló que la medida busca garantizar la continuidad del servicio, mientras gremios del sector advierten posibles efectos en el mercado y en las tarifas a los usuarios.


