El presidente Abelardo de la Espriella objetó por primera vez una ley aprobada por el Congreso desde el inicio de su Gobierno. Se trata del proyecto que buscaba impedir que se redujeran los requisitos de formación y experiencia para acceder a cargos directivos en el sector público y en empresas con participación estatal. El Ejecutivo argumentó razones de inconstitucionalidad e inconveniencia y señaló que algunas disposiciones invadirían competencias del Gobierno y limitarían su potestad para reglamentar los empleos públicos.
Entre los argumentos de la Casa de Nariño está que la ley generaría una prohibición rígida que impediría modificar en el futuro los requisitos de determinados cargos, lo que el Gobierno considera una “petrificación legislativa”. Ahora el Congreso deberá estudiar las objeciones y decidir si acepta los argumentos del presidente o insiste en aprobar la ley.


