El Gobierno abrió nuevas opciones para destrabar la ley de financiamiento y lograr su aprobación en el Congreso. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció que el Ejecutivo estudiará retirar el impuesto al consumo de bebidas alcohólicas y revisar el gravamen al carbono aplicado a los combustibles, con el fin de destrabar los puntos que generan mayor resistencia. Mientras tanto, defendió la continuidad del tributo al sector financiero y del impuesto al patrimonio, señalando que estos segmentos mantienen cargas efectivas competitivas y concentran buena parte del recaudo. Según el Ministerio de Hacienda, estos tres impuestos representan más de 6,5 billones de pesos dentro de la meta de 16,3 billones de pesos. El debate avanza en su fase decisiva, y el Gobierno intenta ajustar el articulado para evitar que la reforma tributaria se hunda.


