El Gobierno de Gustavo Petro presentará al Congreso una polémica propuesta que permitiría a jefes de bandas criminales acceder a libertad condicional si han cumplido entre cinco y ocho años de cárcel. La iniciativa, impulsada por el ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, contempla reformas a la Ley de Justicia y Paz para otorgar beneficios judiciales a capos no considerados actores políticos, siempre que se sometan a condiciones como la entrega de armas, bienes y liberación de menores reclutados. El plan prevé que estas penas puedan cumplirse en colonias agrícolas o centros de mínima seguridad.
La propuesta busca facilitar la reincorporación de criminales a través de justicia restaurativa y sería aplicable incluso a reincidentes o terceros que hayan colaborado con estas estructuras. Aunque se enmarca en la política de ‘paz total’, ha generado críticas por incluir a narcos de alto perfil como ‘Chiquito Malo’, y por contemplar la no extradición de algunos beneficiarios.


