El Gobierno Nacional concretó la mayor venta directa de títulos de tesorería de la historia por 23 billones de pesos a un inversionista extranjero, operación que, aunque fue presentada como un voto de confianza en la economía, se realizó a una alta tasa promedio de 13,15%. Ante esto, analistas advierten que el costo fue elevado, poco transparente y refleja presiones fiscales, ya que el inversionista obtuvo una prima cercana a 500.000 millones de pesos y se anticipa mayor endeudamiento en lo que resta del año.


