El gobierno del presidente Gustavo Petro acordó con la Alcaldía de Bogotá posponer los aportes de vigencias futuras para el metro de la ciudad y la adquisición de buses eléctricos para el sistema TransMilenio. El acuerdo, formalizado en un memorando de entendimiento, establece que los giros de la Nación para estos proyectos se aplazarán hasta 2026, con montos menores a los inicialmente pactados. La primera línea del metro, que cuenta con un avance del 57,5%, verá retrasos en los giros de este año, mientras que los recursos para la segunda línea también se posponen hasta 2029. Este aplazamiento, aunque generará cambios en los plazos, garantiza que las obras sigan adelante sin interrupciones significativas.
Además, el convenio también incluye la cofinanciación de la flota eléctrica para TransMilenio, cuyo proyecto se verá afectado por los aplazamientos. Sin embargo, el acuerdo permitirá a la administración de Bogotá obtener el financiamiento necesario para cubrir los costos iniciales a través de un crédito multilateral.


