La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) asumió la investigación de siete homicidios de alto perfil, entre ellos el del líder conservador Álvaro Gómez Hurtado, el general (r) Fernando Landazábal Reyes y el profesor Jesús Antonio Bejarano. Estos crímenes, reconocidos por el antiguo secretariado de las Farc como responsabilidad suya, serán investigados en el marco del macrocaso No. 10, que aborda delitos no amnistiables cometidos durante el conflicto armado colombiano. La JEP también incluyó el caso de José Fedor Rey en el macrocaso No. 05, correspondiente al norte del Cauca y sur del Valle del Cauca.
La decisión marca un hito judicial al trasladar estos magnicidios desde la justicia ordinaria a la justicia transicional, reconociendo su conexión con el conflicto armado. La JEP ordenó integrar expedientes, convocar públicamente a familiares de las víctimas y usar las declaraciones de los comparecientes, como alias Carlos Antonio Lozada (hoy senador Julián Gallo), quien ha admitido el rol de la Red Urbana Antonio Nariño en estos hechos.


