En una pared, 80.000 tapas plásticas recicladas se transformaron en historias que pasaron del blanco y negro a una paleta de colores, trazando los relatos de quienes le dan una nueva vida a la ciudad. El mural, que ahora permanece en la estación Bicentenario de TransMilenio, no es solo una obra de arte, es la muestra de una Bogotá transformadora, incluyente, diversa y humana en la que habitan rostros de ciudadanos habitantes y exhabitantes de calle que día a día luchan por reinventarse.
La obra denominada Mural Bicentenario ‘Tapas por la felicidad’ es una propuesta artística que combina sostenibilidad, participación ciudadana y resignificación urbana, que embellece un espacio emblemático de Bogotá para transmitir un mensaje de confianza, inclusión y cultura ciudadana en línea con el Plan Distrital de Desarrollo 2024-2027 “Bogotá Camina Segura”, que, apuesta por la convivencia pacífica, la cultura ambiental y el orgullo comunitario.


