El peso colombiano sigue mostrando signos de debilidad frente al dólar, siendo la cuarta moneda más devaluada en América Latina, según datos de Bloomberg. Ayer, la tasa de cambio cerró en $4.170,91, marcando un aumento significativo de $60,49 frente a la Tasa Representativa del Mercado de $4.110,48. Este comportamiento se debe al fortalecimiento global del dólar, impulsado por factores como las tensiones geopolíticas y los acuerdos comerciales internacionales, que han convertido a la divisa estadounidense en un refugio para los inversionistas ante la incertidumbre global. En este contexto, el peso colombiano se ve afectado tanto por factores internacionales como por el deterioro fiscal que atraviesa el país.
El economista jefe del Banco de Occidente, David Cubides, explicó que el debilitamiento de las monedas latinoamericanas no es un fenómeno aislado, sino una consecuencia de la fortaleza global del dólar frente a otras divisas como el euro y el yen. A ello se suma la preocupación por el creciente déficit fiscal de Colombia, lo que aumenta la incertidumbre entre los inversionistas locales y extranjeros.


