El presidente Gustavo Petro encendió la controversia al poner en duda la transparencia de las elecciones de 2026, luego de que la Registraduría adjudicara un contrato por más de 2,1 billones de pesos a la Unión Temporal Integración Logística Electoral 2026, en la que participa la firma Thomas Greg & Sons. Esta empresa, blanco frecuente de críticas por parte del mandatario, también fabrica los pasaportes en Colombia. Aunque el proceso se desarrolló sin objeciones de entes de control, el presidente Petro aseguró —sin presentar pruebas— que la compañía estuvo involucrada en un supuesto fraude electoral, lo que desató críticas desde distintos sectores.
Exregistradores, congresistas y organizaciones civiles rechazaron los señalamientos del presidente, calificándolos como irresponsables y sin sustento. Advirtieron que cuestionar el sistema electoral sin evidencias afecta la confianza ciudadana y la institucionalidad democrática. Además, recordaron que con esa misma firma Petro ganó la Presidencia, lo que demuestra —según dijeron— que el proceso ha ofrecido garantías en el pasado.


