Entre enero y junio de este año, cerca de 1.300 personas se suicidaron en Colombia, según el Instituto Nacional de Medicina Legal. Del total, más de mil eran hombres y alrededor de 260 mujeres, principalmente entre los 20 y 44 años. Medellín, Bogotá y Cali concentraron la mayor parte de los casos, lo que confirma que el suicidio sigue siendo uno de los principales retos de salud pública en el país.
Expertos advierten que la conducta suicida no siempre está ligada a trastornos mentales, sino también a factores como la exclusión, el estigma o la falta de apoyo. Por ello, insisten en la importancia de la nueva Ley de Salud Mental, así como en campañas de prevención que integren al Estado, la academia y la sociedad para salvar vidas.


