La Superintendencia Nacional de Salud reforzó sus labores de inspección en Bogotá tras encontrar que un dispensario de Cafam mantenía medicamentos disponibles que aparecían registrados como pendientes de entrega para afiliados de Famisanar. La verificación permitió corregir la situación y avanzar en la atención de otros trámites relacionados con autorizaciones y citas médicas. El operativo hace parte del Plan 100, estrategia con la que la Superintendencia Nacional de Salud busca intensificar el control sobre los gestores farmacéuticos y garantizar un acceso más oportuno a los tratamientos en distintos puntos del país.


