En medio de la polémica por los llamados “archivos de ‘Calarcá’” y las investigaciones sobre una presunta infiltración criminal en entidades del Estado, Wilmar Mejía presentó su renuncia irrevocable como director de la Dirección Nacional de Inteligencia, DNI. La decisión se conoce tras revelaciones que lo vincularían con la entrega de información sensible a estructuras ilegales, señalamientos que él niega y asegura estuvieron relacionados con gestiones dentro de procesos de paz. En este sentido, Wilmar Mejía afirmó que dejó el cargo como director de la Dirección Nacional de Inteligencia para facilitar las investigaciones de la Fiscalía General y la Procuraduría General y evitar afectar a la entidad, mientras avanzan las indagaciones derivadas de un operativo realizado en 2024 en Antioquia, donde fueron incautados dispositivos que originaron el caso.


