Tras el informe de la Contraloría General sobre las fallas en las EPS intervenidas, la Superintendencia Nacional de Salud inició una revisión total de las administraciones temporales y pidió la renuncia de todos los interventores. El superintendente Daniel Quintero aseguró que las intervenciones no han logrado recuperar las entidades y señaló que muchas continúan arrastrando problemas financieros y presuntas irregularidades. Además, reconoció deficiencias en los sistemas de control y vigilancia de la Supersalud, mientras insistió en que la crisis evidencia la necesidad de una reforma estructural al sistema de salud en Colombia.


