El presidente Gustavo Petro sancionó oficialmente las leyes Ángel y Lorenzo, con las que se endurecen las penas por maltrato animal y se regulan las condiciones en que los perros pueden ser usados en labores de seguridad privada. Durante un acto protocolario en la Casa de Nariño, al que asistieron activistas, defensores de animales y representantes del Gobierno, se destacó que estas normas buscan dignificar la vida de los animales y representan un hito en la legislación colombiana. La senadora Andrea Padilla, impulsora de las leyes, celebró la aprobación como un avance crucial en los derechos de los seres sintientes.
La Ley Ángel actualiza el Estatuto Nacional de Protección de los Animales, aumentando penas de prisión y multas para agresores, y habilita acciones inmediatas de la policía ante casos urgentes de maltrato. Por su parte, la Ley Lorenzo establece condiciones mínimas de bienestar para los perros en seguridad privada, como tiempos de esparcimiento, retiro digno y un registro nacional. El presidente Petro subrayó que proteger a los animales es una extensión del compromiso con la vida, en línea con su enfoque político y ético.


