Las intensas lluvias que han azotado Colombia en la primera temporada de este año han dejado casi 100.000 familias afectadas en 514 municipios de 31 departamentos, según reportes de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo. Entre los fenómenos más devastadores se encuentran los deslizamientos de tierra, inundaciones y crecientes súbitas, que han afectado especialmente a los departamentos de Huila, Antioquia, Cundinamarca, Caldas y Tolima. Solo entre el 16 de junio y el 11 de julio, se registraron 209 nuevos eventos climáticos, dejando 24.600 familias damnificadas en áreas como Arauca, Meta, Chocó, Cundinamarca y Antioquia.
A pesar de la magnitud de la emergencia, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo alertó sobre la falta de recursos para hacer frente a los desastres, ya que el fondo destinado a la gestión del riesgo fue recortado en más de 2 billones de pesos. De los 1.9 billones comprometidos por el Decreto 1372 de 2023, que declaró la variabilidad climática como desastre nacional, no se ha entregado un solo peso.


