Contra los pronósticos del mercado, el Banco de la República decidió mantener sin cambios la tasa de interés en 11,25%, en una decisión que contó con el respaldo del Gobierno Nacional. La determinación frena las expectativas de un nuevo aumento, pese a que la inflación sigue por encima del 5%. El emisor optó por un punto de equilibrio entre controlar los precios y no frenar la recuperación económica, en medio de un contexto internacional incierto. La medida del Banco de la República deja abierta la puerta a futuros ajustes dependiendo del comportamiento de la inflación en los próximos meses.


