Lo que durante años se prometió, hoy empieza a moverse por las calles. Colombia dio un paso concreto hacia la movilidad limpia con la entrega de los primeros taxis eléctricos del programa FOPAT (Fondo para la Promoción de Ascenso Tecnológico), una apuesta que marca el inicio de una nueva etapa para el gremio taxista y que ahora busca llegar a todas las capitales del país.
Desde Bogotá, el Gobierno nacional puso en marcha esta iniciativa que moderniza el transporte público individual, mejora la calidad del aire y abre nuevas oportunidades económicas para quienes viven del volante. La jornada contó con la participación de autoridades del sector, aliados estratégicos y representantes internacionales, en un mensaje claro: la transición energética ya está en marcha.
Según el Ministerio de Transporte, el programa FOPAT proyecta la renovación de 320 vehículos en esta primera etapa, con una reducción de hasta el 34% de las emisiones del sector transporte. Pero más allá de las cifras, el impacto se siente en lo cotidiano: menos gasto en combustible, menores costos de operación y mayor rentabilidad para los taxistas.


