El sector gasífero colombiano enfrenta un nuevo desafío ante la escasez mundial de unidades flotantes de almacenamiento y regasificación, conocidas como FSRU, necesarias para poner en marcha proyectos de importación de gas natural licuado. La menor disponibilidad de estas embarcaciones podría generar retrasos en las nuevas alternativas de suministro que busca desarrollar Colombia, en un escenario marcado por la reducción de la oferta nacional de gas.
La situación cobra relevancia porque el país avanza en proyectos de importación para complementar la producción interna y garantizar el abastecimiento. Entre las iniciativas están una nueva infraestructura de regasificación en Puerto Bahía, Cartagena, y otro proyecto previsto en La Guajira. La disponibilidad y contratación de las unidades flotantes de almacenamiento y regasificación (FSRU) será determinante para establecer cuándo podrán entrar en operación estas alternativas y cuánto gas importado podrá incorporarse al sistema nacional.


